lunes, 22 de febrero de 2010

TU AUTOESTIMA NECESITA UN REFUERZO SI...

Tienes una visión demasiado pesimista de las cosas.

Si no nos valoramos, tendemos a ver los problemas de una forma catastrofista y a pensar que son culpa nuestra o que no somos capaces de cambiarlos.

Si te ocurre: Respira hondo, observa el lugar donde estás y los objetos que te rodean, descríbelos, cuéntalos... Poco a poco te relajarás. Vuelve a pensar en lo que te preocupa y repítete: “sé lo que debo hacer", “confío en mi percepción de la realidad”...

Ves a tu hijo como una prolongación de ti mismo.

Hay padres que centran todas sus expectativas de futuro en que sus hijos consigan aquello que ellos no lograron, y se desilusionan o

se ponen nerviosos si no sucede así.

Si te ocurre: haz una lista con tus cualidades y las de tu hijo, señalando diferencias y similitudes. Así distinguirás el “yo” del “tú” y valorarás a tu hijo por ser quien es, no quien debería ser.

En lugar de afrontar los problemas los evitas o culpas a otras personas.

Cuando la autoestima es baja, ante una situación que causa ansiedad se recurre a mecanismos de defensa: victimismo, adulación, mutismo...

Si te ocurre: durante una semana, describe en un cuaderno cómo es tu reacción ante las situaciones difíciles. Descubrirás la causa que origina cada conflicto, cuál es tu mecanismo de defensa y el modo de cambiarlo.

Sientes que tú no manejas tu vida.

Si no te valoras, tendrás la impresión de que tu vida la manejan otras personas (hijos, jefe...) y tus decisiones estarán guiadas por el deseo de ser aceptada.

Si te ocurre: Repara en que eres tú quien da a esas personas un poder que no tienen. Empieza a tomar tus decisiones y a decir "no", manteniéndote firme y sin sentirte mal por ello.

Crees que educas a tus hijos peor que otros.

La baja autoestima te lleva a pensar que los demás hacen todo mejor que tú. Y si se trata de los hijos el problema es mayor porque desearías darles lo mejor.

Si te ocurre: Acepta otros puntos de vista, pero como algo exterior a ti. Rodéate de gente positiva y evita a las personas que critican constantemente.

Niños: refuerza su autoestima

Sabemos que la autoestima es la piedra angular del bienestar de todo individuo. Es imprescindible en el desarrollo de la personalidad y de ahí, que cada vez se le de más valor y estemos más pendientes, sobre todo con nuestros hijos. Nos preocupamos de que reciban una idea de ellos mismos positiva y sana.

La autoestima viene como consecuencia de nuestras experiencias y de las exigencias que nos llegan del exterior. En los niños, sobre todo en sus primeros años, un alto grado de autoestima le ayudará al desarrollo del aprendizaje, de sus relaciones sociales…

Nosotros, como padres y adultos que somos los principales agentes que rodeamos su vida, somos los que ponemos las bases de esta imagen que tienen de si mismos. No puedes olvidarte de algo y es que cuanto más pequeño es más vulnerable su autoestima y que en esta etapa es cuando se construye, con lo que es imprescindible estar al tanto.

La familia es un gran eslabón y desde luego lo que hacemos y exteriorizamos es básico, con lo que toma nota sobre como debes ayudarle para una crianza sana y objetiva:

• No lo compares, ni con sus hermanos, ni amigos… cada uno posees unas habilidades concretas y de nosotros depende potenciarlas o no.

• Alaba sus logros por pequeños que sean

• Asígnale tareas para poder mejorar la imagen de si mismo y a la vez ayudarle a ser cada vez más autónomo.

• El cariño es importante y demostrarlo también lo es.

• No le regañes siempre por las cosas que hace mal. Alaba lo positivo. Que ha suspendido mates, vale, debe mejorar, pero no te olvides de reconocerle que el resto de asignaturas las ha aprobado, y ha tenido que esforzarse para ello.

• Que empiece a tomar decisiones. Los primeros años, sólo con que elija entre dos cosas ya es un comienzo. A medida que va creciendo le vamos dando “mas cancha”

• De los errores se aprende, forma parte del aprendizaje del individuo. Muéstrale esta máxima y entenderá que cometer errores no es más que una forma de crecer y madurar

• Es necesario estar con los hijos, hablarles, e interesarse por ellos

• ¿Cómo se manifiestan los problemas de autoestima en un niño? ¿Cómo saber si mí hijo tiene problemas de autoestima? Estas son preguntas que en algún momento los padres hacen a sí mismos. Para obtener las respuestas, lo mejor es que los padres estén atentos para detectar comportamientos que sean muestras de baja autoestima. Para eso, es necesario estar con los hijos, charlar con ellos, e interesarse por sus actividades, dudas, cuestionamientos, etc.

Relacionamos aquí algunas señales de que o todo va bien o de que algo va mal.

• Comportamiento de una baja autoestima

• Normalmente, durante su desarrollo los niños suelen presentar muchas alteraciones de conducta. Y eso es totalmente normal ya que el niño necesitará contrastar distintas situaciones. Pero existen actuaciones que persisten y se convierten en comportamientos casi crónicos. Por ejemplo, cuando el niño empieza a evitar actividades intelectuales, deportivas o sociales por miedo al fracaso; cuando engaña, miente, y echa la culpa a los demás; cuando, por no confiar en sí mismo y en su capacidad, se hace el pequeño delante de los demás; cuando se vuelve agresivo o violento, y extremadamente tímido; cuando se niega a todo y se muestra frustrado delante de cualquier situación, o cuando la opinión ajena domina sus decisiones. Cuando eso ocurra, lo primero es acércate más a tu hijo, tener conciencia del problema que tiene, e intentar ayudarlo como sea. El apoyo de la familia es fundamental en el proceso de recuperación. Pero si ves que la situación es más seria y crees que requiere la ayuda de un especialista, no pienses dos veces antes de acoger a este servicio. Mejor sanar que lamentarse después.
 
El papel de la escuela también es importante ya que es la que debe tener habilidad y medios para identificar el problema y a ayudar al niño en dar una salida a estos sentimientos tan distorsionados que le causan tantos problemas.
 
• Comportamiento de una buena autoestima

• Por lo general un niño con buena autoestima suele demostrar el deseo de intentar cosas nuevas, de aprender, de probar nuevas actividades; de ser responsable de sus propios actos; de tener comportamientos pro-sociales; de tener confianza en sí mismo y en sus capacidades; de colaborar con los demás; de reconocer sus errores y aprender con ellos. En estos casos, no tienes nada con que preocuparse. Tu hijo estará construyendo una buena autoestima. Pero no te olvides de que ni él ni nadie son perfectos.

• Las frases positivas deben ser usadas a menudo en la educación

• Presentamos las frases para una motivación positiva y la consecuente relación con la actitud promovida. Las frases positivas deben ser usadas a menudo. Delante de otras personas aumentan su eficacia; pero, en presencia de hermanos pueden producir celos.
 
Es recomendable sorprender a los hijos haciendo algo bien y decírselo. Una vez al día es un buen objetivo.

MOTIVACIÓN POSITIVA (frases dichas por los padres a sus hijos)

ACTITUD PROMOVIDA (en los hijos)
 
Has sido capaz de hacerlo - Soy capaz

Muy bien. Yo sé que lo harás - Soy capaz

No dudo de tu buena intención - Soy bueno

Juan tiene un alto concepto de ti - Juan es mi amigo

Si necesitas algo, pídemelo – Amigo

Sé que lo has hecho sin querer - No lo repetiré

Estoy muy orgulloso de ti – Satisfacción

Sabes que te quiero mucho – Amor

Yo sé que eres bueno - Soy bueno

Te felicito por lo que has hecho - Alegría, ganas de mejorar

Qué sorpresa más buena me has dado – Alegría

Cuando me necesites, yo te ayudaré – Amor

Así me gusta, lo has hecho muy bien – Satisfacción

Noto que cada día eres mejor - Ganas de serlo

Creo lo que me dices, sé que lo harás – Confianza

Sabes que quiero para ti lo mejor – Amor

Tú te mereces lo mejor – Satisfacción

No esperaba menos de ti - Confía en mí

Puedes llegar a donde tú quieras - Puedo hacerlo

Seguro que las próximas notas son mejores - Estudiar más



• Las frases que NO debemos decir a nuestros hijos

• Cuidado con lo que dices a tu hijo. Presentamos las motivaciones negativas, es decir, las frases que debemos descartar de nuestra educación y comunicación con nuestros hijos.

Cuando se dicen estas frases delante de otras personas se produce humillación, y la actitud negativa queda más reforzada.



- MOTIVACIÓN NEGATIVA (Frases dichas por los padres a sus hijos)

- ACTITUD PROMOVIDA (en los hijos)



Eres un desordenado - El desorden

Siempre estás deseando fastidiar- Fastidiar aún más

Debes aprender de tu primo - Rechazo al primo

Así no llegarás a ningún sitio – Temor

Estoy harta de ti – Desamor

Ya no te quiero – Desamor

Aprende de tu hermano – Celos

Quedas castigado - Tristeza, venganza

Siempre te estás peleando - Me gusta pelear

Apártate de mi vista ... no quiero verte – Desamor

No sabes estar quieto - Soy nervioso

Me matas a disgustos - Temor, desamor

Siempre estás peleando - Es lo mío

Cada día te portas peor - Soy así, soy malo

Eres un mentiroso - Lo mío es mentir

No sé cuando vas a aprender - Tristeza. No puedo

No me quieres nada - Desamor. Tristeza

Así no tendrás amigos - Es verdad

Se lo diré a papá cuando venga - Temor. Tristeza

Como sigas así te voy a castigar – Temor
 
Notas:

a) cuando se dicen estas frases delante de otras personas se produce humillación, y la actitud negativa queda más reforzada.

b) es aconsejable ir usando estas frases cada vez menos

c) sigue el ejercicio. Añadir 10 frases más, las que se usan en casa, observarlas, e verificar qué tipo de actitud puede estar motivando a tu hijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario