lunes, 22 de febrero de 2010

Su ropa para las primeras semanas

Pautas para elegirla correctamente

Seguro que si eres madre primeriza, tendrás mil dudas sobre qué ropa comprar a tu bebé para sus primeras semanas de vida. No te agobies, te ayudamos para que tus compras sean acertadas y sobre todo ¡útiles!

"¿Qué le compro al bebé?" Esta pregunta la oirás más de una vez tras el nacimiento de tu hijo e incluso mucho antes. Si tu familia y tus amigos te la repiten constantemente, no contestes que lo que ellos quieran.

Es mucho más práctico organizarse y pedir que te regalen aquello que necesitas de verdad para el bebé. Así cuando nazca tendrás un completo ajuar para él.

Precisarás: 8 bodies, 8 pijamas enteros, 3 conjuntos de dos piezas, 2 pares de patucos, 1 gorrito (mejor si le cubre las orejas), 8 baberos, 1 arrullo, 1 toquilla, 1 capa de baño, 1 saco para dormir y 1 traje-buzo para salir a la calle bien abrigado si es otoño o invierno.

A la hora de escoger sus prendas, ten en cuenta estos consejos:

• Procura no tener mucha ropa de talla 0. Si tu niño nace grandecito podrá usarla sólo unos días o ni siquiera eso. Es mejor tener más prendas de la talla 1; aunque al principio le quedarán algo amplias, podrá usarlas más tiempo. No creas que mucho, porque los bebés crecen a un ritmo de vértigo y se sienten incómodos con la ropa muy ajustada.

• Adquiere prendas de tejidos naturales, como el hilo o el algodón. Las sintéticas pueden provocarle sudoración y alergias.

• Escoge ropa suave y que sea fácil de poner y de quitar. Esto último es fundamental. Compra bodies que se abrochan con corchetes en la cintura, mejor que los que se meten por la cabeza. Y petos, en vez de pantalones que se ajustan a la cintura.

• Opta por las prendas más seguras para tu pequeño. Esto es, las que se cierran con corchetes y con velcros. Evita los botones (podrían desprenderse y acabar en su boca), las gomas (podrían oprimirle) y los lazos.



SÉ PRÁCTICA AL ELEGIR SU ROPITA

Su ropa ha de ser de tejidos naturales, porque su piel es muy delicada, sin botones o adornos que puedan desprenderse y sin lazos que puedan desatarse y enrollarse en su cuello. Evita los jerséys de lana que hacen pelusas, y de punto calado (se le pueden enganchar los deditos).Y cómprale una talla más de la que crees que necesita (el pañal aumenta el volumen).

TEN CLARO SI TIENE FRIO O CALOR

El recién nacido no regula bien su temperatura, por eso hay que abrigarle más, para que no se enfríe, y hay que vigilar que no sude. A partir del cuarto día se puede tomar como norma vestirle con una prenda más que la madre. Ojo con abrigarle en exceso en verano, porque le expones a la deshidratación.

O para dormir, porque aumentas el riesgo de muerte súbita (más si está boca abajo y alguna prenda le cubre la cabeza). Ah, y no le tomes la temperatura tocándole las manos y los pies: a esta edad los tiene más fríos que el resto del cuerpo.

¿Cómo abrigo al bebé?

De ti depende que no pase frío ni calor

Saber qué ropa ponerle en cada momento es la clave para que esté a gusto y evitar resfriados.

Durante el embarazo el bebé vive en un entorno muy feliz: no siente frío ni calor, no pasa hambre y se duerme con facilidad. Una situación idílica que se rompe cuando nace.

En ese momento el pequeño llega a un ambiente totalmente distinto al que estaba habituado y por primera vez en su vida siente frío: pasa de los 36,5 ºC del cuerpo de su madre a los 24 ºC del exterior.

Además, desde que abandona el útero materno empieza a perder calor rápidamente. Por eso le colocan unos instantes sobre el pecho de su madre, porque el contacto piel a piel con ella le ayuda a regular su temperatura. Esta vulnerabilidad al frío se debe a varias causas: a que su sistema de termorregulación aún está muy inmaduro, a que su piel es finísima y apenas le protege y a su escasez de reservas de grasa.

Como contrapartida, y para poder sobrevivir, el pequeño cuenta con unas defensas naturales que le ayudan a mantener su organismo caliente: la vérnix caseosa, que es una capa de grasa blanquecina que le recubre el cuerpo y que no hay que intentar quitar, porque se reabsorbe sola a los dos o tres días de nacer; su postura flexionada, que hace que su cuerpo esté menos expuesto al frío, y la vasoconstricción periférica, un mecanismo de defensa contra las bajas temperaturas que contribuye a conservar calientes sus órganos vitales, aunque las manos y los pies se le queden fríos.

¿Debo abrigarle más o menos?

A los recién nacidos les gusta estar bien envueltos en su toquilla en invierno y con una sabanita en verano, porque les da seguridad. Para asegurarte de que no está demasiado abrigado, tócale la nuca: si está sudorosa es que tiene mucha ropa; por el contrario, si le notas la naricilla fría es que debes arroparle más.

SEÑALES QUE TE AVISAN

Pero el problema de la inmadurez del sistema de termorregulación no se limita solo a que el pequeño sea hipersensible al frío, sino también al calor. Por eso pasa de sudar a tiritar (y viceversa) en cuestión de segundos y es más propenso que los adultos a los constipados y a la deshidratación (como consecuencia de sudar demasiado).

Por todo lo expuesto, en estos primeros meses tendrás que prestar mucha atención a la ropa que le pones y a la temperatura ambiente que le proporcionas, para que tu pequeño no pase frío ni se acalore.

Mantenerle calentito sin que llegue a sudar es esencial para que se sienta a gusto y feliz, pero desde que nació estás comprobando que no resulta fácil lograrlo.

Para saber si debes abrigarle más o menos, debes estar atenta a sus señales corporales y actuar en consecuencia:

• Necesita que le abrigues más si... Tiene fría y colorada la punta de la nariz, se muestra nervioso e incómodo y llora y le tiembla la barbilla. Si las uñas y los labios se le amoratan, no lo dudes: está pasando mucho frío.

• Necesita que le destapes si... Compruebas que le sudan la nuca y las axilas, que le han salido coloretes en las mejillas o que está muy rojo.

¿Qué ropa le pongo para salir?

Claves para vestirle según la época del año.

Seguro que más de una vez te has hecho esta pregunta antes de salir a la calle a dar un paseo con tu hijo, sobre todo en estaciones como la primavera o el otoño, cuando todavía no hace ni mucho frío mucho calor. Te damos unas sencillas pautas para que tu bebé siempre esté vestido de forma confortable y sin agobios.

Los especialistas insisten en que conviene pasear a los niños a diario, porque respirar aire puro fortalece su organismo, les abre el apetito, les ayuda a dormir...

Como son muchas las dudas que te puedes plantear al elegir la ropa para pasear a tu bebé, toma nota:

• Si todavía hace mucho calor. Salid antes de las 12 del mediodía, ya que aún no habrá empezado a apretar el sol, o por la tarde a partir de las 7, cuando comienza a bajar la temperatura. Coge la sombrilla, ponle crema protectora y ve por la sombra. Vístele con prendas que no le den calor y lleva una toquilla por si entráis en sitios con aire acondicionado.

Recuerda que no debes detenerte a pleno sol mientras le paseas; el calor se concentra en el cochecito y el niño puede ponerse malo. Tampoco se te ocurra dejarle dentro del automóvil mientras tú vas a hacer un recado. Puede darle un golpe de calor.

• A lo largo del invierno. Sácale de paseo entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde, que suelen ser las horas más templadas. Vístele con ropa de abrigo, pero piensa que con el buzo y la burbuja del cochecito también le aíslas del frío y que tampoco vais a pasar mucho tiempo en la calle, así que modérate, porque si se pone a sudar es muy probable que el sudor se le quede frío y entonces se constipará. No te olvides del gorro y las manoplas, porque los bebés pierden la mayor parte del calor por las partes extremas de su cuerpo.

Sin duda, evitar sus sofocones y tiritonas te resultará más fácil una vez que tu hijo cumpla el año y medio, ya que esta es la edad en la que el sistema de termorregulación corporal madura.

TEJIDOS ADECUADOS

La ropa de tu bebé debe resultar segura y cómoda para él y ser práctica para ti. Pero ¿qué tejidos son los más adecuados?

• Fibras naturales. El tejido que toca directamente la piel del bebé debe estar compuesto de fibras naturales (algodón, hilo, lino...). ¿El motivo? Las fibras artificiales dificultan la transpiración, favorecen las irritaciones y pueden darle alergia.

• Algodón, lana... Antes de comprar ropa para tu hijo, lee la etiqueta. Entre las fibras naturales el algodón es el rey, ya que puede usarse tanto en invierno como en verano. La lana es un tejido natural pero pica mucho, por lo que solo deben contenerla las prendas que no están en contacto directo con la piel. Elige para tu hijo las lanas que no sueltan pelusilla, para evitar así que pueda acumularla en las manos y llevársela a la boca.

• Forro polar. Existen forros polares específicos para bebés que abrigan mucho, no son voluminosos, no pesan, son suaves al tacto y permiten la transpiración. Su elevado contenido en algodón evita la electricidad estática, tan común en estas prendas (se venden en tiendas de puericultura).

Cómo vestir al bebé en verano

En verano, y siempre que haga calor, es suficiente con que el niño lleve una camisita o una camiseta de algodón o hilo.

Elegir la ropa del bebé en función de la estación del año y el lugar que se va a visitar es muy importante.



• Si en algún momento del día refresca un poco, se le puede abrigar con un jersey de algodón o de lana ligera, apropiado a la temperatura del momento.

• También sus piernas deben mantenerse destapadas. Para ello, se le pueden poner pantalones cortos o vestiditos.

• Los zapatos tan sólo son necesarios si el pequeño anda. Se le puede calzar con calcetines de algodón y unos zapatos muy suaves.

En la playa

• No hay que olvidar poner al niño un traje de baño de tela o toalla. El traje de baño es el mejor aislante para proteger sus frágiles mucosas genitales, sobre todo si el pequeño pasa largos ratos sentado jugando con la arena.

• También es imprescindible poner al niño un gorrito, con el fin de evitar la exposición directa de los rayos solares. Es mejor que esté provisto de visera, para protegerle mejor los ojos.



En la montaña

• Resulta prudente vestir al niño como una "cebolla", es decir, por capas, pues el tiempo puede cambiar rápidamente y volverse frío de repente.

• Una forma de vestir por capas puede ser, por ejemplo, la siguiente: "body" o camiseta de algodón, camisita de algodón, jersey y anorak de verano que lleve capucha, por si acaso se pone a llover.

• Si el niño ya anda, debe llevar un calzado adecuado, que le sostenga el talón y le proteja de los arbustos y de las piedras.

Para dar algunos pasitos por el prado, pueden ser suficientes unos calcetines gruesos, con el fin de protegerle de las plantas urticantes o de los pequeños habitantes ocultos en la hierba.

Los bebés sufren el calor igual, o incluso más, que los adultos, y si están excesivamente tapados, el sudor se les estanca, su piel no transpira bien y se sienten muy molestos.

Con la llegada del calor, los papás suelen tener muchas dudas a la hora de elegir la ropita más apropiada para el bebé. Con frecuencia, los padres se resisten a "destapar" al pequeño por temor a que pueda resfriarse, y porque piensan que su organismo necesita una protección continua.

Resulta fundamental preparar un guardarropa adecuado, que permita a la piel del niño transpirar, previniendo, al mismo tiempo, irritaciones y enrojecimiento. Conozcamos, a continuación, qué prendas debemos elegir para que el pequeño no pase calor y se sienta muy cómodo con su ropita.

5 claves para elegir la ropa

• Las prendas deben ser amplias, para garantizar al pequeño la mayor libertad de movimientos.

• Debe evitarse de manera especial la ropa que le apriete el cuello, la barriga, las muñecas y los tobillos, o que le impida mover libremente los brazos y las piernas.

• Es preferible escoger prendas confeccionadas con fibras naturales (algodón, lana, seda, hilo, etc.), pues son las únicas que permiten una buena transpiración de la piel.

• Además, a diferencia de las artificiales, las fibras naturales no acumulan energía electrostática (las famosas "chispas" que se producen cuando se frota el tejido), provocan menos irritaciones y alergias en la piel, y son menos inflamables.

• Para los meses más cálidos, se deben elegir los colores claros y/o neutros, que son más frescos porque no absorben los rayos del sol.



Vestir al bebé

Trucos sencillos e ideas muy prácticas para que ponerle la ropita a tu hijo sea coser y cantar.

Feliz con su pijamita

Busca pijamas cómodos (los que se abren por delante y del cuello a los tobillos son buena opción). Pon el pijama abierto en el cambiador, tumba al bebé encima, mete sus piernas y luego sus brazos y abrocha. Vestido así, si de noche tienes que cambiarle el pañal podrás hacerlo en un pis pas.



Llega la camiseta

Los bodys más cómodos de poner son los qeu van completamente abiertos y se atan a un lado de la cintura. En cuanto a las camisetas, cuida que tengan corchetes laterales para que la cabecita del bebé entre fácilmente.



Ahora, calcetines

Hay bebés muy tranquilos... y hay otros que patalean continuamente. Si el tuyo es de estos últimos, te encantará este truco: da la vuelta al calcetín, envolviendo con él tu mano, acerca la puntera al pie del niño, coge sus deditos y mete el calcetín.



Los pantalones, con goma

Para sujetar los pantalones, y para subirlos y bajarlos con facilidad, nada más cómodo que una goma (eso sí, hay que comprobar que no apriete su cintura). Otra opción muy práctica son los petos abiertos por la entrepierna; con ellos no tienes que desnudar al niño para quitarle el pañal.



La chaqueta, paso a paso

Ponérsela no resultará tan complicado si remangas la prenda, metes tus dedos por la manga y coges con ellos su manita y la camiseta que lleve puesta (para que no se suba al ponerle la chaqueta). Ya sólo te queda estirar la manga hacia arriba, hasta el hombro... y hacer lo mismo con el otro brazo.



Los zapatos

A la hora de elegir los del bebé, busca unos que sean justo de su talla, de calidad y blanditos; así sabrás al tacto si tiene los dedos bien metidos y él estará muy cómodo. Al ser para bebés que aún no caminan, los zapatos no necesitan tener suela dura. Para abrocharlos, mejor que cordones o botoncitos, adquiérelos con cierres de velcro y ajústaselos para que el pie vaya sujeto, pero no apretado.



Manoplas bien sujetas

En épocas de frío, cuando salgáis a la calle, tu bebé debe llevar las manitas bien abrigadas. El problema es que los guantes se pierdan con una facilidad pasmosa. Para evitarlo, nada mejor que llevarlos cosidos a las mangas de la prenda de abrigo. Así sólo hay que meter y sacar la manita, según haga más o menos frío. Y no los perderás.



Abrigado con un buzo

El buzo es una prenda estupenda para el frío. Busca uno que sea de una pieza y abierto de arriba abajo (a la pierna o al culete) y que se abroche en el medio o a un lado. Debe incluir capucha y guantes. Ahora existen en el mercado fibras similares al tejido polar, transpirables y más ligeras que las tradicionales.





Trucos para vestirles

Usted pasará mucho tiempo vistiendo a su bebé, y será mucho más fácil si no tiene que luchar con él durante todo el proceso. Aquí tiene como realizar el trabajo de modo eficiente, de manera que ambos lo disfruten.

Planee con antelación: antes de comprar la ropa, vista al niño en su imaginación: seleccione ropa fácil de poner, como mínimo una talla mayor, con un mínimo de botones. Busque cuellos elásticos que no atrapen las orejas. Escoja ropa fácil de deslizar en un blanco móvil.

Implante buenos recuerdos del vestirse. Cómo el niño se comporte durante el cambio de pañal, establece el tono para su aceptación del vestido. Muchos chicos que disfrutan del vestido pueden ser enseñados a colaborar a la edad de 1 año, a vestirse solo alguna prenda a los 2 años, y a vestirse completamente a la edad de 4 años.



Enseñe mientras viste. Pruebe estos trucos:

1-. Para promover la colaboración, conecte a nivel de los ojos del niño: vista a su hijo en un lugar alto o con más seguridad poniéndose de rodillas en el suelo. Mírele, hable y cante. Juegue a un juego de vestirse: “ponemos dentro el pie izquierdo, ponemos dentro el pie derecho y ahora lo agitamos todo”

2-. Juegue a las partes del cuerpo, un viejo truco para mantener las manos inquietas ocupadas: “¿Dónde está la nariz de papá?”. Manténgalo entretenido con teatro mientras lo viste.

3-. Algunas técnicas de distracción siguen funcionando: con niños de dos años tenga un juguete especial para la hora de vestirse.

4-.Los niños mayores, colóquelos cerca de una ventana, y déjeles disfrutar la vista mientras los viste.

5-.cante una canción con la secuencia adecuada para vestirse: “primero ponemos la ropa interior, interior, interior…”. Hable de lo que está haciendo “¿Dónde está tu body?, después ponemos los calcetines…”. Diga el nombre de la ropa y enséñele donde va.

6-.Si su hijo de tres años se resiste a vestirse, haga un capital de una ventaja evolutiva de este periodo: el amor del niño por la imaginación. Escoja un personaje que les guste a los dos. He aquí como una madre se vuelve animadora y motiva a su hijo de tres años para vestirse: “me voy a convertir en meter pan, hablaré como meter pan y vamos a hablar de cómo meter pan necesita vestirse porque va a correr una aventura emocionante, y tiene que llevar puestos sus pantalones”

7-.Cuando un niño pequeño sabe que le van a vestir es para el una oportunidad perfecta para involucrarla a usted en una cacería. Si tiene tiempo para ello, adelante, permítalo, con muchos juegos y cosquillas una vez atrapado. Si no tiene tiempo o no está de humor, ofrézcale otro juego en su lugar: mírele a través del agujero del cuello y cuando él se acerque a mirar “cácele” con la prenda.. Lo mismo con las perneras del pantalón.



Sea su modelo de vestirse: vístale a la vez que usted, pieza por pieza. Intente un concurso de ver quien se viste antes. Rápidamente el novato se convertirá en rápido. Para los que están aprendiendo (entre tres y 4 años: “tú te pones la camisa y yo la abrocho”

Acepte malas combinaciones: un niño pequeño (entre dos y cinco) puede generar ideas fijas en su mente y protestar por las alternativas. Un niño pequeño no se caracteriza por su flexibilidad. Esto no es ser terco, es desarrollar la personalidad. Si quiere levar un jersey naranja y un pantalón rojo, déjele, aunque viole su sentido del gusto. O dele a escoges entre tres combinaciones. Esto es una pequeñez que no merece para nada una batalla. Una madre lo expresó así: si se viste solo puede ponerse lo que quiera. Por supuesto procurando que las ropas que tiene en su cajón sean adecuadas a la estación. Espere a los 10 años, y su hijo vestirá mas a la moda que usted.



De alternativas en la compra: a los 4 años, los niños se preocupan por lo que llevan puesto. Lévele de compras y déjele tener algún criterio en lo que compra: por ejemplo una de cada 3 prendas o así.

A veces los padres saben que es lo mejor. He aquí como una mamá sabia, consiguió vestir a su hijo respetándole y sin que su autoridad quedara menoscabada:



Nuestro hijo de tres años está descubriendo que tiene deseos y opiniones. Mi trabajo y mi deseo es validar su capacidad de tomar decisiones. Cuando nuestro hijo ejerce su propia voluntad y hace una elección que difiere de la nuestra, no lo contemplamos como un desafío do autoridad. Simplemente nuestro hijo quiere algo distinto de lo que queremos nosotros. Por ejemplo: mi marido estaba vistiéndole. A. quería llevar su jersey nuevo gordo que le habían regalado por navidades. Hacía muchísimo calor y le llevábamos a un parque soleado. Mi marido le explicó que pasaría calor, pero A. insistió en su decisión.. Mi marido redijo: tengo una idea: llevaremos el jersey y así si hace frío tendrás que ponerte. A. pensó que llevar el jersey con el era una gran idea. Mi marido podía haberle ordenado que no se lo pusiera, pero de esta manera tomó en cuanta la decisión de A. y llegaron a un acuerdo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario